Francisco Duato Vayá
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CCM, empieza el baile
Jueves, 9 de abril del 2009 12:31 Históricamente en España las situaciones de crisis en las Cajas de Ahorros se han solucionado mediante fusiones, esto es lo que básicamente ocurrió en la mayor parte de los procesos de fusiones a principios de los años 90.
El pasado 28 de Marzo el Banco de España intervino Caja Castilla La Mancha sustituyendo a la cúpula directiva de la entidad. El Domingo 29 de marzo el Gobierno, en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, decidió vÃa decreto ley financiar a la entidad a través del Banco de España con avales del Tesoro de hasta 9.000 millones de euros. Como antaño esta decisión ha estado precedida de un intento frustrado de fusión con Unicaja. El pasado 16 de febrero los presidentes autonómicos de AndalucÃa y Castilla La Mancha apoyaron públicamente la fusión de Unicaja y CCM, nueve dÃas después el Consejo de Unicaja autorizó iniciar las conversaciones para explorar esta vÃa. A principios de marzo ambas entidades comunicaron a la CNMV las bases de un acuerdo que finalmente no ha prosperado. Durante estos dÃas se ha tratado en profundidad la situación de CCM y los motivos que han justificado su intervención, no voy a ser redundante pero creo oportuno plantear el debate sobre si las fusiones son la vÃa más adecuada para solucionar estos problemas. Una de las ventajas que siempre se ha argumentado para hacer una fusión "in extremis" es la generación de plusvalÃas por la revalorización de activos registrados a precios históricos. Además, esas plusvalÃas suelen ir acompañadas de medidas fiscales que amortiguan muy generosamente el pago de impuestos, por lo que contablemente se genera un "enriquecimiento patrimonial" notable. Recordemos que desde principios de 1990 hasta abril de 1991, periodo en el que se llevaron a cabo las principales fusiones entre cajas (La Caixa, Caja España, Unicaja, las Cajas Vascas …) la Administración Pública les concedió exenciones fiscales por un importe algo superior a los 500 millones de euros. Estas Reservas básicamente se destinaron a dotar el fondo de cobertura de pensiones de sus trabajadores, que además de escaso incumplÃa el calendario impuesto por el Banco de España, y a aumentar los fondos propios como forma de mejorar su solvencia general. Este argumento de corte contable contrasta con la lógica estratégica que debe preceder un proceso de fusión y que debe perseguir, entre otros objetivos, la creación de ventajas competitivas sostenibles y la creación de valor para el accionista. En este último punto es dónde "tocamos hueso" porque abrimos un debate interesante: ¿de quién son las cajas? y ¿quién las dirige?. Son preguntas interesantes que abordaremos en otro momento pero a nadie se nos escapa que la polÃtica aquà juega un papel importante y muchas veces limitante. Regresando a la lógica empresarial, si alguna Caja se planteara, al margen de presiones coyunturales, un proceso de fusión básicamente tendrÃa dos alternativas: escoger un socio local o un socio extrarregional. La vÃa de consolidar Cajas regionales grandes tiene como principal inconveniente la concentración de negocio en un área geográfica y por tanto la multiplicidad de estructuras que se pueden crear y que podrÃan tener como consecuencia dramáticos procesos de "adelgazamiento organizativo". La vÃa de promover fusiones extrarregionales tiene un primer escollo en el ámbito polÃtico, son decisiones que necesitan la autorización de sus respectivos gobiernos regionales y aquà es donde empezamos a topar con un primer descarte en función del color polÃtico regional. No obstante, salvando el obstáculo, esta vÃa es la que da más juego desde el punto de vista estratégico, no sólo por la diversificación geográfica derivada sino sobre todo por las sinergias financieras que podrÃan obtenerse, la clave estarÃa, en mi opinión, en combinar entidades captadoras de ahorro con entidades demandantes de financiación. Cualquier planteamiento al margen de la lógica empresarial supondrá alargar la agonÃa y aplazar un problema que finalmente acabará manifestándose de forma notablemente amplificada. Muchas Cajas no son ajenas a los excesos cometidos por Caja Castilla La Mancha: alta exposición al sector inmobiliario, excesivo endeudamiento, morosidad, la concesión de préstamos con criterios más polÃticos que financieros y una expansión geográfica poco madurada. En mi opinión, y sin ánimo de ser agorero, este tema protagonizará más de una portada en el futuro, estaremos atentos. |