Es notorio que los bancos y cajas españoles sufren fuertes presiones de liquidez pues deben devolver 900.000 millones de euros a los bancos extranjeros, a ritmo de 90.000 millones al año (en concreto bancos y cajas tienen deudas por 115.000 millones de euros que vencen hasta finales del 2009) y tienen dificultades para obtener liquidez a través de emisiones de deuda.
Las entidades financieras se ven obligadas a recuperar todo el dinero posible ya prestado a las empresas y, por supuesto, bloquear la concesión de nuevos préstamos. Para ello, en primer lugar han dejado de descontar papel comercial y no están renovando las lÃneas de crédito a muchas empresas.
A la vez, esta crisis de liquidez se produce en un momento histórico en que la empresa española está muy endeudada: durante los últimos años ha crecido el endeudamiento global de la empresa en España. Tan solo en el periodo de 2003 a 2006 el nivel de endeudamiento de la empresa española creció en un 30%. Ya sabemos, bajos tipos de interés y afán de los bancos por dar crédito.
¿Pero como bajar deuda si bajan las ventas y los beneficios? Solo realizando una ampliación de capital con recursos propios del empresario o buscando inversores que inyecten capital en la empresa.
Por eso es tan oportuno el Mercado Alternativos Bursátil para empresas en Expansión (el MAB), porque es un mercado organizado para la búsqueda de inversores que inyecten nuevo y fresco capital en el balance de las empresas (http://www.bolsasymercados.es/mab/esp/marcos.htm).
Sin embargo, es fundamental que el gobierno otorgue ventajas fiscales para los inversores en este tipo de empresas.
Tanto los mercados similares en Gran Bretaña (AIM) como el Francia (Alternext) otorgan múltiples ventajas fiscales como la bonificación de plusvalÃas, la deducción en cuota de IRPF por suscripción nuevas acciones o la exención en impuesto sucesiones.
En España el gobierno no se ha pronunciado y urge que se pronuncie. O creamos nuevas vÃas de financiación para la empresa familiar o veremos cómo decae ante la dificultad de pelear con la gran empresa en un entorno de falta de liquidez.
Enrique Calatrava, en su blog http://app2.expansion.com/blogs/web/capitalriesgo.html?opcion=1&codPost=50990, nos habla de que la bolsa sigue pagando los efectos de la deuda. Las empresas que no cotizan también, pero mientras las cotizadas pueden realizar emisiones de deuda corporativa o emitir nuevas acciones que son suscritas por los inversores, las no cotizadas se ven abocadas al concurso de acreedores ante la falta de fuentes alternativas de financiación. El MAB puede ayadar a equilibar esta situación y crear nuevas fuentes de financiación para la emrpresa familiar.