Esta semana se celebra en Vigo la IIIª Conferencia Mundial de las Conservas de Pescado y Marisco. En ella se analizar la situación del sector a nivel mundial. En España la situación es delicada, pues el 90% de las empresas transformadoras son pequeñas y no han podido aprovechar los años de crecimiento económico para fortalecer sus balances, más aún, estos se han deteriorado:
•        Durante el periodo 2003-2006, los ingresos han mostrado una tasa anual de crecimiento en lÃnea con la inflación, es decir, se produce un estancamiento de los ingresos de las empresas en términos reales.
•        Ha habido un deterioro generalizado de los márgenes operativos en el periodo, más fuerte en las empresas de menor tamaño (-31%)
•        Las empresas de menor tamaño también incrementan con fuerza su esfuerzo financiero, pasando de un endeudamiento de 3,0 a 5,5 veces EBITDA. Teniendo en cuenta el encarecimiento del crédito, estimamos que los gastos financieros medios de estas empresas se han multiplicado por 2 veces desde 2003 a la actualidad.
El sector está algo protegido de la competencia internacional por aranceles, y eso permite que sobrevivan muchas empresas. Pero ni con eso se ha librado de un duro deterioro de márgenes en un periodo expansivo. ¿Qué va a pasar ahora que viene una crisis de consumo? Muchas empresas cerrarán.
Cual es la solución:
La solución pasa por:
1.    Invertir más en I+D para crear productos diferenciados y satisfacer la demanda de un nuevo y polifacético consumidor
2.    Acceder a economÃas de escala que permitan ser competitivos
3.    Apostando por modelos operativos de alto desempeño, por la internacionalización, por la diferenciaciónPara ellos serán necesario el tamaño y por tanto concentrarse a través de fusiones entre iguales o de compraventas por empresa grandes a empresas mas pequeñas.
Al tratarse de empresas familiares hay una natural resistencia, pero la situación esta vez lo va a hacer inevitable. Las que no quieran apuntarse a este proceso sufrirán fuertemente o hasta cerrarán.
El sector conservero español está llamado a concentrarse y las empresas tendrán que hacer de la necesidad virtud y abordar valientemente la consolidación. Los que actúen primero, como suele ocurrir, serán los ganadores.